Trastornos alimentarios y diabetes

Raúl Rodríguez Por Raul Rodriguez, Licenciado en Biologia por la Universidad de Murcia.


Ultima revisión: 17-11-2021


Trastornos alimentarios y diabetes

Tener diabetes puede hacer que los efectos físicos de los trastornos alimentarios sean más peligrosos debido al impacto en los niveles de azúcar en sangre Un trastorno alimentario es cuando se tiene una actitud anormal hacia la comida que causa problemas significativos para la salud o el bienestar.

Los trastornos alimentarios pueden variar desde comer en exceso hasta dejar de comer y algunos trastornos alimentarios, como la bulimia, pueden implicar la alternancia entre ambos.

Diabulimia

La diabulimia es un término que se ha utilizado para describir la omisión deliberada de inyecciones de insulina en un intento de perder peso.

Cuando las personas con diabetes de tipo 1 se saltan las inyecciones de insulina, impiden que el cuerpo obtenga energía de los alimentos ingeridos.

La diabulimia es especialmente frecuente en las adolescentes y mujeres jóvenes con diabetes tipo 1.

La prevalencia podría ser de hasta 1 de cada 3 mujeres con diabetes de tipo 1, que podrían haberse saltado deliberadamente las inyecciones para perder peso.

La diabulimia es una forma especialmente peligrosa de perder peso, que aumenta en gran medida el riesgo de sufrir cetoacidosis diabética a corto plazo y de desarrollar complicaciones como daños nerviosos y ceguera más adelante.

Trastorno por atracón

El trastorno por atracón se produce cuando las personas comen grandes cantidades de comida en un corto espacio de tiempo y se sienten incapaces de dejar de hacerlo.

Comer en exceso a pesar de estar lleno y picar compulsivamente son ejemplos de atracones.

Los atracones pueden deberse a problemas psicológicos, pero también pueden ser el resultado de los efectos de la comida en los niveles de azúcar en la sangre, o estar amplificados por ellos.

Esto puede aplicarse a personas con y sin diabetes, especialmente si se consumen alimentos azucarados o especialmente densos en carbohidratos.

Los atracones pueden provocar un aumento de peso considerable, elevar el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y, en el caso de las personas con diabetes, dificultar el control de la glucemia y aumentar las posibilidades de desarrollar complicaciones diabéticas.

Anorexia nerviosa

La anorexia es especialmente frecuente en las adolescentes y las mujeres jóvenes.

Las personas que padecen anorexia intentan mantener su peso lo más bajo posible, lo que a menudo llega a un punto en el que la afección puede dañar el organismo, por ejemplo, provocando daños en el hígado o en los riñones.

Hay una serie de razones que pueden explicar por qué las personas se vuelven anoréxicas y que pueden ir desde la depresión, la presión social para estar delgado y factores biológicos en el cerebro.

Las personas con anorexia suelen mostrar fuertes sentimientos, como el miedo a engordar, y puede que no se vean a sí mismas como delgadas a pesar de tener un peso considerablemente bajo.

Las personas con anorexia suelen resistirse a los intentos de los demás para que engorden.

El tratamiento de la anorexia incluye una serie de ayudas psicológicas.

Se aconseja a las personas que quieren ayudarse a sí mismas que aumenten de peso de forma constante.

Si su peso corporal es muy bajo, es posible que necesite suplementos para proporcionar la nutrición adecuada a su cuerpo.

Su equipo de salud puede aconsejarle la mejor dieta y tratamiento.

Bulimia La bulimia consiste en alternar los atracones de comida con las purgas, ya sea mediante el vómito o el uso de laxantes.

La bulimia también puede incluir la realización de ejercicio excesivo para mantener el peso.

La bulimia también está asociada a una serie de riesgos para la salud, como problemas dentales (si se vomita con regularidad), problemas intestinales (si se utilizan laxantes), periodos irregulares, pelo y piel poco saludables y también puede provocar problemas cardíacos y orgánicos.

El tratamiento puede consistir en asesoramiento y otras terapias de conversación, o se le pueden ofrecer antidepresivos.