La diabetes y la enfermedad

Raúl Rodríguez Por Raul Rodriguez, Licenciado en Biologia por la Universidad de Murcia.


Ultima revisión: 11-11-2021


La diabetes y la enfermedad

Padecer una enfermedad o una infección puede dificultar especialmente el control de los niveles de azúcar en sangre.

Un poco de conocimiento sobre cómo afectan las enfermedades a la diabetes puede ser de gran ayuda para salir adelante.

Es difícil pasar un año sin coger un resfriado, un virus, una gripe o un virus estomacal, así que vale la pena estar preparado para saber cómo manejarse durante los periodos de enfermedad.

¿Cómo afecta la enfermedad a la diabetes?

Durante una enfermedad o infección, el cuerpo libera más glucosa en el torrente sanguíneo para ayudar a combatir la enfermedad.

En las personas que no tienen diabetes, esta estrategia es eficaz, ya que el páncreas libera insulina adicional para hacer frente al exceso de glucosa en sangre.

Sin embargo, en las personas con diabetes, la liberación de glucosa supone una dificultad adicional no deseada para controlar el aumento de los niveles de glucosa en sangre, además de sentirse menos del 100%.

Cómo hacer frente a la diabetes y a la enfermedad

Para controlar el aumento de los niveles de azúcar, se recomienda hacer análisis de sangre con más frecuencia de lo habitual.

Prueba de cetonas

Si tiene diabetes de tipo 1, es aconsejable hacer un seguimiento de cualquier lectura de azúcar en sangre elevada con una prueba de cetonas.

Manténgase hidratado

Manténgase bien hidratado. Los niveles elevados de glucosa en sangre pueden provocar deshidratación, así que asegúrese de beber líquidos con regularidad para mantenerse hidratado.

Siga comiendo

Puede ser tentador no comer mientras se encuentra mal, pero esto podría provocar más cetonas, ya que el cuerpo puede necesitar descomponer la grasa para producir combustible. Si le resulta difícil comer, o si tiene vómitos y no puede retener los alimentos, es aconsejable tomar bebidas con carbohidratos en lugar de las comidas.

Cuidado con la insulina

Si se autogestiona la insulina, tenga cuidado con la cantidad de insulina que se pone.

Si tu nivel de azúcar en sangre sube sin motivo y se mantiene así durante todo el día, podría significar que has cogido un resfriado o una infección.

El cuerpo responde a las infecciones aumentando el azúcar en sangre, lo que puede ser problemático -además de una sorpresa- para las personas con diabetes. Puede ser bastante habitual que el azúcar en sangre suba de esta manera incluso antes de que aparezcan los síntomas de la enfermedad. Si dispone de un kit de medición de la glucosa en sangre, mida su nivel de azúcar más a menudo de lo habitual.

Se aconseja a las personas con diabetes de tipo 1 que se hagan una prueba de cetonas si el nivel de azúcar en sangre supera los 15 mmol/L para evitar que se produzca una condición peligrosa llamada cetoacidosis.

Se recomienda beber líquidos con regularidad cuando se está enfermo para mantenerse hidratado. Si te inyectas insulina, es importante que sigas haciéndolo cuando estés enfermo. Si tiene problemas para retener la comida, se recomienda sustituir las comidas por bebidas con carbohidratos, como leche o bebidas azucaradas.

Así te asegurarás de obtener energía para tu cuerpo.

Algunas personas necesitarán aumentar la insulina mientras estén enfermas. Si no estás seguro de algo o tienes problemas con tus niveles, ponte en contacto con tu equipo de salud. Si los niveles de azúcar en sangre se descontrolan y suben demasiado durante mucho tiempo, puede ser peligroso.  La respiración dificultosa, la deshidratación, los vómitos y la pérdida de conciencia pueden ser síntomas de niveles de azúcar en sangre peligrosamente altos.

Si estos síntomas aparecen con la enfermedad, acuda al médico.

A medida que la enfermedad pasa, los niveles normales deberían volver a estabilizarse. Si has aumentado la insulina mientras estabas enfermo, puede que empieces a tener niveles bajos e hipos, así que prepárate para volver a cambiar las dosis a las que tenías antes de la enfermedad.

Siga tomando su medicación para la diabetes

Esto es importante para todos los tipos de diabetes, incluso si le resulta difícil comer. Si no está seguro de la dosis que debe tomar, póngase en contacto con su equipo de salud.

Si la enfermedad se está convirtiendo en una lucha o sus niveles de azúcar o cetonas están subiendo demasiado, también es mejor que se ponga en contacto con su equipo sanitario para que le aconseje. Si sus niveles de azúcar o de cetonas están subiendo demasiado, o si está vomitando, lo mejor es que se ponga en contacto con su equipo sanitario para que le aconseje.

Diabetes, enfermedad y cetonas

Las personas con diabetes de tipo 1 son más susceptibles de sufrir una condición peligrosa llamada cetoacidosis (causada por niveles muy altos de azúcar). Se recomienda hacer una prueba de cetonas si su nivel de azúcar en sangre supera los 15 mmols/L.

Normalmente se trata de una prueba de orina, pero algunos medidores de glucosa en sangre permiten realizar una prueba de cetonas en sangre de forma similar a la prueba de los niveles de azúcar.

Controlar los niveles de azúcar en sangre después de una enfermedad Los niveles de glucosa en sangre pueden tardar unos días en estabilizarse, incluso después de que te sientas totalmente recuperado, por lo que debes seguir haciendo pruebas más a menudo de lo habitual hasta que el azúcar en sangre se estabilice.

Enfermedad en niños con diabetes

Aunque los niveles de azúcar tienden a aumentar durante la enfermedad en la mayoría de las personas con diabetes, los niños pueden sufrir hipoglucemia. Por lo tanto, se aconseja encarecidamente realizar pruebas periódicas y tener una fuente de glucosa para el tratamiento de la hipoglucemia.