Diebetes e hipertensión

Raúl Rodríguez Por Raul Rodriguez, Licenciado en Biologia por la Universidad de Murcia.


Ultima revisión: 22-06-2021


Diebetes e hipertensión

La hipertensión, o presión arterial alta, suele aparecer junto con la diabetes mellitus, ya sea la de tipo 1, la de tipo 2 y la gestacional, y los estudios muestran que puede haber vínculos entre ellas.

La hipertensión y la diabetes de tipo 2 son dos aspectos del síndrome metabólico, una condición que incluye la obesidad y las enfermedades cardiovasculares.

Tanto la hipertensión como la diabetes pueden tener algunas causas subyacentes en común, y comparten algunos factores de riesgo. También contribuyen a empeorar los síntomas de la otra. Las formas de gestionar ambas afecciones también se solapan.

Identificar la hipertensión y la diabetes

Algunas pruebas relativamente sencillas pueden mostrar si una persona tiene diabetes o hipertensión.

Los ciudadanos también pueden comprar kits de medición de la glucosa en sangre para la diabetes y tensiómetros para la presión arterial, que pueden utilizar en casa.

Identificar la hipertensión

Un chequeo médico rutinario puede revelar una presión arterial alta.

A veces se habla de la hipertensión como el "asesino silencioso", y muchas personas no son conscientes de que la padecen.

Muchas asociaciones del corazón destacan que la mayoría de las veces no hay síntomas.

Las personas suelen descubrir que tienen la tensión alta cuando un médico les toma la tensión o cuando ellos mismos se la toman en casa.

La lectura dará dos números:

  • La sistólica es el número superior
  • La diastólica es el número inferior

A modo de orientación, los resultados serán uno de los siguientes:

  • Normal: Sistólica inferior a 120 y diastólica inferior a 80
  • Elevado: Sistólica 120-129 y diastólica por debajo de 80
  • Hipertensión estadio 1: sistólica 130-139 y diastólica 80-89
  • Hipertensión estadio 2: sistólica de 140 o más y diastólica de 90 o más
  • Crisis hipertensiva: Sistólica superior a 180 y diastólica superior a 120.

Una crisis hipertensiva significa que el individuo necesita ver a un médico inmediatamente.

Una persona con hipertensión en fase inicial tiene riesgo de desarrollar hipertensión en el futuro.

Los hábitos de vida pueden ayudar a controlar la presión arterial y prevenir la hipertensión y sus complicaciones. Estos factores que influyen en el estilo de vida son:

  • Ejercicio
  • Dieta saludable
  • Control de peso
  • Medicación

Identificar la diabetes

No todas las personas con diabetes notarán los síntomas, incluidas las que tienen un diagnóstico, siempre que controlen su enfermedad de forma eficaz.

Si aparecen síntomas de niveles altos de azúcar en la sangre, éstos incluyen:

  • Sed excesiva
  • Necesidad frecuente de orinar
  • Aumento de la micción nocturna
  • Debilidad y cansancio
  • Visión borrosa

La persona también puede notar que empieza a tener más infecciones, como infecciones del tracto urinario, aftas e infecciones del tracto respiratorio superior. También puede notar que las heridas e infecciones tardan más en curarse.

Las pruebas mostrarán que una persona tiene altos niveles de azúcar en la orina y en la sangre.

Los niveles de glucosa después de un ayuno de 8 horas pueden ser:

Otras pruebas que puede realizar el médico mostrarán los resultados de diferentes maneras.

Existen tres tipos de diabetes mellitus, todos ellos con causas diferentes:

La diabetes de tipo 1 suele aparecer durante la infancia o la adolescencia, pero puede aparecer más tarde. Los síntomas pueden aparecer de forma relativamente repentina o a lo largo de varias semanas. El tipo 1 se produce cuando el sistema inmunitario ataca las células del páncreas que producen insulina. No hay forma de evitar la diabetes de tipo 1.

La diabetes de tipo 2 puede tardar años en desarrollarse, y la mayoría de las personas no notan los síntomas. Normalmente, alguien descubre que tiene prediabetes o diabetes de tipo 2 cuando acude a una revisión o si aparecen complicaciones, como neuropatía o problemas renales.

Las directrices actuales recomiendan el cribado para todas las personas mayores de 45 años o antes si tienen factores de riesgo, como la obesidad.

Esta precaución se debe a que alguien con un diagnóstico precoz tiene más posibilidades de revertir o frenar el progreso de la enfermedad y evitar las complicaciones antes de que empiecen.

Una forma de hacerlo es mediante opciones de estilo de vida similares a las que los médicos recomiendan para la hipertensión.

La diabetes gestacional sólo se produce durante el embarazo, pero puede aumentar el riesgo de padecer diabetes de tipo 2 más adelante.

Si el examen rutinario muestra niveles elevados de azúcar en sangre durante el embarazo, el médico controlará el estado de la persona hasta el parto. Seguirán haciéndolo durante unas semanas después, pero los niveles de azúcar en sangre suelen bajar.

La diabetes gestacional puede provocar diversas complicaciones, como la preeclampsia, cuyo principal síntoma es una presión arterial muy alta.

¿Cuál es el vínculo?

Los autores de un estudio de 2012 señalan que la diabetes y la hipertensión suelen darse juntas y pueden compartir algunas causas comunes.

Entre ellas se encuentran:

  • Obesidad.
  • Inflamación.
  • Estrés oxidativo.
  • Resistencia a la insulina.

¿Puede la diabetes causar hipertensión?

La diabetes implica niveles elevados de azúcar en la sangre.

Una persona con diabetes no tiene suficiente insulina para procesar la glucosa o su insulina no funciona eficazmente. La insulina es la hormona que permite al organismo procesar la glucosa de los alimentos y utilizarla como energía.

Como consecuencia de los problemas con la insulina, la glucosa no puede entrar en las células para proporcionar energía, y en su lugar se acumula en el torrente sanguíneo.

Cuando la sangre con altos niveles de glucosa viaja por el cuerpo, puede causar daños generalizados, incluso en los vasos sanguíneos y los riñones. Estos órganos desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento de una presión arterial normal. Si sufren daños, la presión arterial puede aumentar, incrementando el riesgo de daños y complicaciones adicionales.

¿Puede la hipertensión causar diabetes?

Un metaanálisis publicado en el Journal of the American College of Cardiology (JACC) en 2015 analizó los datos de más de 4 millones de adultos. Llegó a la conclusión de que las personas con presión arterial alta tienen un mayor riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2.

Esta relación puede deberse a los procesos del cuerpo que afectan a ambas condiciones, por ejemplo, la inflamación.

Complicaciones de la diabetes y la hipertensión

El impacto combinado de la diabetes y la presión arterial alta puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, enfermedades renales y otros problemas de salud.

Hay tres formas en las que los niveles altos de glucosa en la sangre pueden aumentar la presión arterial:

  • Los vasos sanguíneos pierden su elasticidad.
  • El líquido en el cuerpo aumenta, especialmente si la diabetes ya está afectando a los riñones.
  • La resistencia a la insulina puede implicar procesos que aumentan el riesgo de hipertensión.

Controlar los niveles de azúcar en sangre y la presión arterial puede ayudar a prevenir complicaciones.

Factores de riesgo

La hipertensión y la diabetes de tipo 2 también comparten factores de riesgo similares. Estos incluyen:

  • Tener exceso de peso y grasa corporal
  • Seguir una dieta poco saludable
  • Tener un estilo de vida sedentario
  • El estrés y los malos hábitos de sueño
  • Tabaquismo
  • Edad avanzada
  • Niveles bajos de vitamina D

Tener antecedentes familiares de hipertensión aumenta el riesgo de padecerla, mientras que los antecedentes familiares de diabetes aumentan el riesgo de padecerla, sobre todo de tipo 2.

Tener hipertensión parece aumentar el riesgo de diabetes de tipo 2, y tener diabetes de tipo 2 aumenta el riesgo de hipertensión.

Además, tener una o ambas afecciones aumenta el riesgo de diversas complicaciones, entre ellas:

  • Ataque al corazón o infarto de miocardio
  • Disminución de la función renal.
  • Problemas en los vasos sanguíneos de los ojos, que provocan la pérdida de visión
  • Enfermedad vascular periférica

Otros factores que aumentan el riesgo de hipertensión son

  • Tener una dieta alta en grasas o en sodio
  • Alto consumo de alcohol
  • Niveles bajos de potasio
  • Otras afecciones crónicas, como apnea del sueño, enfermedad renal o artritis inflamatoria

Elegir un estilo de vida saludable desde una edad temprana puede ayudar a prevenir tanto la diabetes de tipo 2 como la hipertensión. Las personas con diabetes pueden ayudar a disminuir el riesgo de hipertensión y de enfermedades cardiovasculares controlando sus niveles de azúcar en sangre.

Prevención

Los factores del estilo de vida son cruciales para controlar tanto la glucosa como la presión arterial.

Un peso saludable

Para las personas con exceso de peso, perder aunque sea un poco puede ayudar a reducir el riesgo de hipertensión arterial y de diabetes.

En el caso de las personas con exceso de peso, si una persona pierde entre el 3 y el 5% de su peso, puede mejorar sus lecturas de presión arterial.

Asimismo, perder entre un 5 y un 7% del peso corporal puede ayudar a evitar que la prediabetes se convierta en diabetes.

Actividad física

La actividad regular puede reducir la presión arterial y ayudar a controlar el azúcar en la sangre, y ofrece muchos otros beneficios para la salud.

Las directrices actuales animan a todo el mundo a realizar al menos 150 minutos de ejercicio aeróbico de intensidad moderada cada semana, o 75 minutos de ejercicio de intensidad vigorosa. El ejercicio moderado incluye caminar y nadar.

Las personas que no han sido activas durante un tiempo deben hablar con su médico para que les aconseje un plan de ejercicio sensato.

Opciones dietéticas saludables

Las personas con diabetes e hipertensión deben hablar con su médico sobre un plan dietético.

Esto suele incluir:

  • Comer muchas frutas y verduras frescas
  • Centrarse en los alimentos ricos en fibra, incluidos los cereales integrales
  • Limitar la cantidad de sal y azúcar añadidos
  • Evitar o limitar las grasas no saludables, como las grasas trans y las grasas animales

Una persona con diabetes tendrá que controlar su ingesta de hidratos de carbono y comprobar sus niveles de glucosa en sangre para asegurarse de que cumple los objetivos que establece su plan de tratamiento.

Limitar el consumo de alcohol

El consumo elevado de alcohol puede aumentar el riesgo de:

  • Presión arterial elevada
  • Picos de glucosa en sangre
  • Aumento de peso

En general se recomienda un máximo de una bebida alcohólica al día para las mujeres y dos para los hombres.

No fumar

Hay pruebas de que fumar tabaco puede aumentar el riesgo de padecer hipertensión arterial y diabetes.

Los fumadores con diabetes tienen un mayor riesgo de sufrir complicaciones graves, entre ellas:

  • Enfermedad cardíaca o renal
  • La retinopatía, una enfermedad ocular que puede conducir a la ceguera
  • Una mala circulación de la sangre, que hace más probable la infección y el riesgo de amputación en las piernas y los pies
  • Neuropatía periférica, que puede causar dolor nervioso en los brazos y las piernas

Una persona que tenga o corra el riesgo de padecer diabetes, hipertensión arterial o ambas cosas puede hablar con su médico sobre cómo dejar de fumar.

Tratamiento con medicamentos

Además de las medidas relacionadas con el estilo de vida, el médico puede recetar los siguientes medicamentos:

Diabetes de tipo 1: La persona necesitará insulina y posiblemente medicamentos para la presión arterial y otros, dependiendo de las complicaciones que tenga.

Diabetes de tipo 2: Algunas personas necesitarán usar insulina, o el médico puede recetarles metformina u otros medicamentos no insulínicos para ayudar a reducir los niveles de azúcar en sangre. También pueden necesitar medicamentos para la hipertensión arterial u otras complicaciones.

Las directrices actuales también recomiendan utilizar uno de los siguientes métodos si una persona con diabetes de tipo 2 tiene un riesgo elevado de sufrir una enfermedad cardiovascular aterosclerótica, una enfermedad renal relacionada con la diabetes o ambas.

  • Inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa 2 (SGLT2)
  • Agonistas del receptor del péptido similar al glucagón 1 (GLP-1)

Estos medicamentos ofrecen protección al corazón y a los riñones al ayudar a controlar los niveles de azúcar en sangre.

Presión arterial alta: los medicamentos incluyen inhibidores de la ECA, betabloqueantes y diuréticos

Conclusiones

La hipertensión y la diabetes se presentan a menudo juntas, y parecen compartir algunos factores de riesgo y causas.

Los ajustes en el estilo de vida pueden ayudar a controlar la presión arterial y los niveles de azúcar en sangre, pero la mayoría de las personas tendrán que seguir un plan de tratamiento de por vida.