Beneficios del ajo en diabetes tipo 2

Raúl Rodríguez Por Raul Rodriguez, Licenciado en Biologia por la Universidad de Murcia.


Ultima revisión: 13-06-2021


Beneficios del ajo en diabetes tipo 2

Además de mantener a raya a los vampiros, el ajo ha sido considerado durante siglos como un refuerzo del sistema inmunitario y de la salud en general. Pero ciertas investigaciones también han demostrado que el ajo puede ayudar a reducir los niveles de azúcar en la sangre y otras complicaciones relacionadas con la diabetes.

¿Cuáles son los beneficios de comer ajo en personas con diabetes?

Varios estudios sugieren que el consumo de cantidades moderadas de ajo (al menos un diente o su equivalente diario) cuando se tiene diabetes de tipo 2, puede ayudar a regular los niveles de azúcar en sangre y mejorar la sensibilidad a la insulina.

Determinados componentes del ajo aumentan los niveles de insulina en la sangre al impedir su inactivación de la insulina por parte del hígado. De este modo deja más insulina disponible en el organismo.

Los resultados de nueve estudios sobre el ajo y la diabetes mostraron una reducción significativa de la glucemia en ayunas (azúcar) en un plazo de 1 a 2 semanas en el grupo que tomaba un suplemento de ajo de 0,05 a 1,5 g al día. Además, la hemoglobina glicosilada HbA1C se redujo significativamente en la semana 12. También se demostró que el consumo de ajo reduce el colesterol LDL (malo) y aumenta el colesterol HDL (bueno).

El ajo también puede ayudar en su salud coronaria al reducir la presión arterial, y puede reducir el riesgo de eventos cardiovasculares (como ataques al corazón o derrame cerebral) en pacientes con hipertensión.

Como podeis comprobar, hay un montón de beneficios en el consumo de ajo

 

¿Existen efectos secundarios por el exceso de ajo?

Aparte de los beneficios para la salud, hay que tener en cuenta algunas cosas si está pensando en incorporar el ajo en su dieta. Aunque el consumo de ajo es generalmente seguro, tiene que tener en cuenta su potente sabor y olor, que le producirán mal aliento. Consumirlo en exceso también puede provocar que el olor corporal sea más fuerte de lo normal.

El ajo puede contribuir a la acidez estomacal, los gases, las náuseas, los vómitos y la diarrea, especialmente si se consume crudo. También puede aumentar el riesgo de hemorragia, por lo que no se recomienda su consumo unas semanas antes de cualquier tipo de cirugía. Además, si está tomando un anticoagulante, es recomendable que hable con su médico antes de consumir grandes cantidades.

¿Cómo puedo añadir más ajo a mi dieta?

¿Sigue deseando añadir más ajo a su dieta? El ajo es un buen complemento para muchas comidas, sobre todo salsas, sopas y otros platos salados. Si no le importa su fuerte sabor, añada el ajo crudo en finas laminas o picado en sus ensaladas u otras comidas. Se recomienda dejar reposar el ajo picado durante al menos cinco minutos para potenciar sus beneficios para la salud. Si prefiere un ajo más suave, saltéelo en aceite de oliva o cocínelo en el horno antes de añadirlo a sus platos favoritos.

¿Y los suplementos de ajo?

Si no puede tolerar más ajo en su dieta, un suplemento de ajo puede ser su siguiente mejor opción.

Los suplementos pueden ser especialmente útiles para los adultos mayores que tienen una menor ingesta de calorías o una variedad alimentaria limitada, o para las mujeres embarazadas que no pueden digerir el ajo en su forma natural.

También es recomendagle consultar con su médico o farmacéutico para asegurarse de que la toma de ajo adicional no interferirá con ninguno de sus otros medicamentos.

Tenga en cuenta que los beneficios para la salud del ajo superan con creces su olor poco favorable. Así que si tiene diabetes de tipo 2, considere la posibilidad de añadir un poco más de ajo a su próxima comida. Su cuerpo se lo agradecerá.