5 consejos generales a los que atenerse para mantener tu sensor asegurado

Raúl Rodríguez Por Raul Rodriguez, Licenciado en Biologia por la Universidad de Murcia.


Ultima revisión: 22-11-2021


5 consejos generales a los que atenerse para mantener tu sensor asegurado

Los sensores pueden ser un tema espinoso para algunas personas con diabetes.

A pesar de lo maravillosa que es la tecnología moderna, a veces los sensores pueden salirse, y esto puede deberse a muchas razones.

En última instancia, nunca ha sido tan importante mantenerse alejado de los marcos de las puertas.

Tanto si utiliza el FreeStyle Libre, el Dexcom G6 u otro tipo de flash o monitor continuo de glucosa (CGM), puede ser útil tener algunos consejos para evitar que su sensor se caiga.

Estos son consejos generales y no específicos para ningún dispositivo, y si todavía no está seguro de por qué o qué podría causar que su sensor se caiga, entonces visite a su médico para obtener más información.

1.

Planifique su cambio de sitio Intente planificar su cambio de sitio de manera que pueda lavar bien el nuevo sitio por adelantado.

Si puede, después de quitarse el sensor antiguo, lave bien el sitio antiguo para eliminar cualquier adhesivo y luego lave también el nuevo sitio.

Si está fuera y no puede ducharse, lávese las manos con agua y jabón, así como la zona en la que piensa colocar el nuevo sensor o equipo de infusión.

Asegúrese de que la zona de la piel esté seca después del lavado.

2.

Limpie siempre la piel Es un consejo obvio, pero realmente importante.

Antes de introducir el sensor, límpiese la piel con una solución antibacteriana, como por ejemplo una toallita con alcohol (que puede venir con el sensor).

No obstante, asegúrese de no introducir el sensor hasta que la zona limpiada esté seca.

El uso de toallitas antibacterianas no sólo ayuda a que el adhesivo del sensor se adhiera mejor, sino que también ayudará a prevenir infecciones.

3.

Si el parche se está despegando, utilice cinta adhesiva médica o de recubrimiento para obtener una mayor sujeción.

Asegúrate de pegar la cinta por todos los lados.

Ciertas cintas pueden ser más adecuadas para algunos que para otros -los relatos anecdóticos de la comunidad diabética hacen referencia a la irritabilidad que pueden provocar algunas cintas-, así que si este consejo es para ti, quizá debas probar y equivocarte con la cinta que mejor te funcione.

Tenga cuidado de no pegar la cinta debajo de la vaina del sensor donde podría interferir con sus lecturas.

4.

Evite las lociones corporales Si utiliza aceites para la piel o lociones corporales, tenga cuidado de no utilizarlos alrededor de la zona de inserción.

Los aceites de la piel pueden dificultar la fijación del sensor y también pueden impedir que la cinta adhesiva que utilices se adhiera a la parte superior del sensor.

5.

Alternar las ubicaciones de los sensores es algo en lo que merece la pena pensar.

Por ejemplo, si sabes que se acercan un par de actividades físicas, puedes intentar colocar el sensor en un lugar más escondido.

 Alternar las zonas también es útil para calibrar dónde le resulta más cómodo el sensor.

Los sensores también pueden colocarse en otras partes del cuerpo, como el torso, las nalgas, el estómago o las piernas, pero esto puede depender de su dispositivo y de sus instrucciones.

Como he mencionado antes, los marcos de las puertas son el enemigo de los sensores.

Si las bisagras le arrancan el sensor, alternar la ubicación del mismo puede ayudar a reducir el riesgo de que choque con algo y lo arranque.

¿Todavía te sientes nervioso con respecto a tu sensor? En 2014, los investigadores estadounidenses que exploraron los problemas de la piel y la adherencia de los MCG escribieron [1]: "Lograr una adhesión satisfactoria del sensor y el transmisor del MCG puede implicar encontrar el producto complementario adecuado o una combinación de productos a través de la prueba y el error.

Optimizar la adhesión y minimizar la irritación de la piel puede mejorar significativamente la duración del uso y la tolerabilidad de los dispositivos CGM por parte de los niños pequeños.

" Algunos pueden tardar en sentirse seguros de que su sensor está asegurado, pero recuerde que los accidentes pueden ocurrir y que a veces incluso la mejor planificación puede deshacerse.

El uso de estos consejos puede ayudar a limitar las incidencias en las que su sensor no se adhiera, pero no dude en ponerse en contacto con el fabricante de su dispositivo o con su médico para obtener más orientación.

  Referencias: [1] Problemas de piel y adherencia con los monitores de glucosa continuos.

 2014.

[ONLINE] Disponible en: https://www.

ncbi.

nlm.

nih.

gov/pmc/articles/PMC4764227/.

[Consultado el 07 de agosto de 2019].